El anillo de pedida

La costumbre de que el joven entregue a su prometida un anillo en prueba de su compromiso es muy antigua. La única formalidad que aún se observa de forma estricta es la de que el anillo no se podrá llevar públicamente antes de que el compromiso haya sido anunciado, y luego se deberá llevar en el dedo corazón de la mano izquierda.
No existe ninguna norma en cuanto al tipo de anillos que se debe regalar, ni para el de pedida ni para la alianza. Algunas veces el novio entrega a su prometida un anillo familiar o joya heredada, pero es más común el anillo comprado para la ocasión, y, en este caso, es costumbre que la novia elija el tipo de anillo que más le guste. Sin embargo, no es necesario que sea nuevo, muchas veces se escogen anillos antiguos y muchas parejas prefieren comprar uno de éstos.
Por otro lado, hay parejas que prefieren prescindir del anillo de pedida, sobre todo si el noviazgo va a ser corto; es posible que prefieran ahorrar el dinero para su nuevo hogar.
El anillo se entrega lo antes posible una vez que se ha acordado el enlace; si va a haber una fiesta de compromiso, se puede regalar públicamente durante la misma. También es posible dar el anillo en el mismo momento en que el joven recibe la respuesta afirmativa a su petición, si bien a la mayorÃa de las novias preferirÃan tener la oportunidad de elegir ellas mismas su anillo.
Por lo general, los hombres no llevan anillo de compromiso. Si la novia desea hacer un regalo de pedida a su prometido, un encendedor, un decantador o un par de gemelos serán los regalos más apropiados.