“Los peligros de las bodas” por Almudena Grandes.
Acabo de leer este artículo “Los peligros de las bodas” por Almudena Grandes, y me ha gustado tanto que he querido dejaroslo. De verdad que merece la pena leerlo, y seguro que alguna de vosotras, se ve reflejada en lo que está viviendo, o vivió en su momento. De verdad que puede parecer una tontería, pero muchas veces estas cosas suceden. Sin ir más lejos yo misma lo sufrí un poco, pero la cosa no se desmadró y finalmente llegé al altar.
Todas la novias, o casi todas, se ponen nerviosas en los preparativos de su boda, pero es que además, muchas veces tienen que lidiar o aguantar los consejos, gustos y nervios de las que la rodean. Por eso, lo que yo digo siempre….escuchar lo que las demás tengan que decir ( seguro que lo hacen con su mejor intención) pero al final decidir vosotras ( con vuestros novios, claro), que al fin y al cabo es vuestra boda.
Que me perdone la autora, por hacer un copy and paste, pero es que me ha parecido genial como ha descrito el tema. Y para sentirme moralmente mejor, os pediría que si a vosotras también os ha gustado, fuerais a la página original donde fué publicado, que es esta elpais.com y la votarais.
“Los peligros de las bodas” por Almudena Grandes.
La madre de él estaba destrozada, y no le consolaba calcular que la de ella sería, con mucho, la más afectada de las dos, aunque ambas habían invertido semejantes dosis de dedicación, de ilusión, de esfuerzo. ¡Hay que ver, qué pareja de ingratos!, se dijo con labios desolados, no hay derecho. Y es que no lo había. Las dos llevaban ocho meses trabajando como esclavas para que el último domingo de junio todo saliera a la perfección. Hacía ya ocho meses que se habían juramentado para dar lo mejor de sí mismas en aquel proyecto que habían concebido juntas. Los protagonistas se enteraron después, pero eso daba igual, porque… ¿Acaso no era por su bien? Desde luego que sí. Y por el bien ajeno, la verdad es que las dos habían estado de lo más entretenidas.
Buscar, probar, comparar y convencer, ésos habían sido los conceptos claves. Lo primero una iglesia, y para nada, porque, a las primeras de cambio, sus respectivos hijos les habían dejado muy claro que sería una ceremonia civil o no sería. ¡Qué pena, porque donde esté una buena escalinata para lucir una cola de encaje! Claro, que lo que no puede ser, no puede ser, y por fortuna quedaban todavía muchas cosas por hacer. Primero el restaurante, desde luego, y no bastaba con encontrarlo, nada de eso. También había que escoger un salón, un menú para el cóctel, otro para la comida, los manteles, las fundas de las sillas, las flores de las mesas, la ubicación de las barras, la de la pista de baile, en fin, una tarea titánica. Lo de las invitaciones fue otra, porque… ¡Que no querían invitaciones, dijeron, que no hacían falta! Menos mal que las dos coincidieron en mostrarse inflexibles, ¿pero cómo os vais a casar sin invitaciones, hijos míos, pero dónde se ha visto eso? Y claro, hubo que consultar muestrarios, comparar modelos, elegir colores, redactar un texto, hacer muestras, rechazarlas, cambiar de idea. Eso fue como el aperitivo para el plato fuerte, sin duda, el vestido de la novia, que tampoco era sólo el vestido, porque también estaban los zapatos, y el tocado, y la peluquería, ¿mejor un moño o un semirrecogido? La obligaron a hacerse varias pruebas con los dos estilos, de maquillaje también, porque, claro, el peinado va en función del vestido; el maquillaje, en función del peinado, y el tocado, en función de ambos, como todo el mundo sabe, y las posibilidades son casi infinitas, diademas, peinetas, pinchos, flores, redecillas cadenas… ¡Hija mía, ya que no te vas a poner un velo, dame por lo menos esta satisfacción, para que podamos empezar a pensar en las joyas!
Eso había sido todo. No había pasado nada más que eso. La tarde anterior, las dos la habían recogido en la peluquería, con un moño flamante y un maquillaje impecable, para acompañarla a elegir el tocado. Sólo querían ayudarla, aconsejarla, porque últimamente la encontraban un poco nerviosa y como desganada. Lo estaba, porque de entrada dijo que no quería nada, que no le gustaba nada, y eso era imposible. En aquella tienda tenían unas cosas monísimas, a ver, como que la habían escogido ellas, pero la niña nada, que no quería, y se sentó en una silla, sacó el teléfono, llamó a su novio, Ricardo, ¿tú me quieres? Pues ven a buscarme, por favor, porque ya no puedo más…
Salió a la calle antes de que ninguna de las dos pudiera reaccionar, pero la dependienta, que era encantadora, les dijo que no se preocuparan, que estas cosas pasan, a ver, una novia tan joven, con los nervios… Para lo que se entiende por joven hoy en día, la novia sí lo era, porque le faltaban unos meses para cumplir los treinta, pero ya llevaba cuatro años viviendo con su novio. Claro, que eso no lo dijeron en voz alta, y nadie lo habría pensado al verlos en la calle, morreándose como dos adolescentes desesperados. Eso no fue nada comparado con la conversación. Ricardo, ¿tú me quieres?, claro que te quiero, amor mío, es que yo ya no puedo más, no puedo con tu madre, no puedo con la mía, no puedo con tanta peineta, con tanta ballena, con tanta tontería, es que no puedo… Entonces, Ricardo, con la más absoluta falta de sensibilidad, empezó a quitarle las horquillas del moño. ¡No!, gritó su futura suegra, pero él continuó, impertérrito. ¿Qué quieres tú, que no nos casemos? Ella sonrió con la cara empapada en lágrimas, ¿serías capaz de hacer eso por mí? Mientras le metía las manos en la nuca para separarle el pelo del cráneo, él sonrió también, eso y mucho más, mi vida, así que no nos casamos y ya está.
En ese momento, la madre de él se quiso morir. La de ella, blanca como la cera, ni siquiera eso. Ninguna de las dos se agachó a recoger las horquillas tiradas por el suelo. Luego, los novios pararon un taxi y se fueron a su casa, tan contentos.
vía: elpais.com
¡¡¡¡ Felicidades !!!!
No puede ser que se me haya pasado. Me prometí que no se me pasaría, pero al final estamos tan enfrascados en el trabajo diario que se me acabó pasando… y es que hace unos días y poco más de 70 posts hicimos en el blog de tu boda y en poco más de un año el post numero 2000!!!!
Además durante esta semana también hemos superado nuestra barrera de las 3.000 visitas y 10.000 impresiones diarias. Así que estos días estamos de celebraciones. Nuestra pequeña ya cumplió un añito, vemos como poco a poco se va haciendo grande y deja poco a poco de gatear para por fin comenzar a andar.
Pero todo esto te lo debemos a ti, a todos esos miles de lectores que nos visitan a diario. Y por supuesto a nuestros blogs amigos: a neoboda, a webboda, a webdelanovia, a bodabonita y a todos los demás que estáis ahí y nos perdonareis por dejaros en el tintero. Sin vosotros nada de esto sería posible así que queríamos compartir esta alegría con todos vosotros. Estáis invitado a nuestro pastel (este no es de boda ;-)).
¡¡¡¡ FELICIDADES !!!!
Una pareja de Brazileños se casa por Internet.
El novio dio el “si quiero” desde China, lugar donde reside. La novia hizo lo mismo desde Francia. Y la boda ha tenido lugar en el ciber espacio, gracias a las nuevas tecnologías que han hecho posible una unión que en principio se veía imposible. Y es que ya ni la distancia es una barrera para no casarse.
La original boda se realizó desde un juzgado de Sao Paulo, para lo que tuvieron que utilizar 3 ordenadores conectados a un programa que peremite realizar ciberconferencias (skype mas concretamente).
El juez hizo la tradicional pregunta a los novios, que tras dar el si quiero, firmaron a través de sus procuradores. Estos con permiso de los novios ejercían en su lugar, e hicieron legal este matrimonio por poderes.
También estuvieron presente los padres de la novia, que no quisieron perderse uno de los días más importantes en la vida de su hija.
Enlaces:
La escuela de Matrimonio llega hasta Italia.
Ahora casarse es un poquito más fácil, por lo mejor para finalizar con éxito uno de sus trámites.
Para todos aquello que desean casarse por la iglesia, un requisito imprescindible es realizar el cursillo prematrimonial, para conseguir el certificado, si el cual, nadie puede casarse.
Este cursillo, ha sido durante mucho tiempo un problema para muchas parejas, por las fechas y horarios, al no poderse ajustar bien a las necesidades de ambos. Pues bien, desde hace dos años, ya se puede realizar estos cursillo vía on-line, gracias al obispado de Valencia, y al padre Orquín.
La iniciativa, ha tenido una gran acogida. Y si en un principio sobre todo eran parejas de Madrid las que solicitaban el servicio, hoy hay peticiones de toda España, y hasta ha traspasado fronteras. El boca a boda, ha hecho que esta particular fórmula tenga su representación en Italia para realizar este cursillo on-line.
El servicio de formación matrimonia a través de Internet tiene una duración de 4 meses, y el material teórico-práctico se envía a través de correo electrónico. “Esta institución amplía varios meses la duración de los cursos prematrimoniales para acompañar y formar desde un primer momento a los novios que tienen claro que desean compartir su vida”. “De lo contrario, si los cursillos se reducen a un breve espacio de tiempo antes de la boda, pueden tener una función informadora, pero difícilmente formadora de lo que significa vivir cristianamente en matrimonio”, puntualiza su director.
Pero atención, que no siempre se puede realizar, ya que hay que acreditar de alguna forma, que no se puede hacer el cursillo por una vía tradicional. “La institución debe verificar, primero, “que los prometidos cumplen estos requisitos”. Es decir, en caso de que no exista impedimento alguno, los futuros cónyuges tendrán que formarse a través de los cauces tradicionales”.
Los contenidos son os mismos que se abarcan en cualquier cursillo normal. Se trata la comunicación conyugal, los conflictos, la sexualidad y la paternidad responsable o la espiritualidad de la pareja.
La Escuela de Novios ha habilitado el teléfono 660 54 29 56 y el correo electrónico escueladenovios@escuelagalilea.com para que los interesados soliciten información o puedan inscribirse.
vía: ideal.es; elmundo.es
Naomi Campbell podría casarse
Según parece la modelo podría pasar por el altar en poco tiempo con sus actual novio brasileño.
El es un rico empresario al que conoció hace solo unas semanas. Pero parece que esto no sería impedimento, y la relación podría estar formalizada ya con un anillo de compromiso que Marcus Elías, le habría regalado a la diosa de ébano.
Según comentarios de amigos cercanos las palabras de Naomi fueron estas “Marcus y yo estamos muy felices juntos, quiero un hijo brasileño este año”.
La pareja se conoció durante el Carnaval de Sao Paulo, y coincidieron en la fiesta de la revista Vogue. Ambos llegaron por separado, pero se marcharon juntos después de estar toda la noche hablando.
vía: eluniversal.com
Colas en las iglesias para casarse.
Según muchos, casarse no está de moda, pero a razón de noticias como estas, no podemos más que ponerlo en duda.
Y sinó, que razón se puede dar, para que muchas iglesias, tengan fechas completas, con listas cerradas desde hace más de un año? Y es que hoy, cualquier pareja que se quiera casar, prácticamente en cualquier comunidad, debe de pedir fecha con más de un año de antelación. Y el asunto se complica si se quiere una fecha especial, como el día del pilar, o un día concreto.
Sinó que se lo digan a los Gijonenses, que ayer, esperaron hasta 17 horas de cola, para poder conseguir fecha para su boda en la iglesia de San Pedro de Gijón.
Liliana Trapillo comentaba su situación. Tanto ella como su pareja, viven en Madrid, por lo que fueron solo a pedir fecha. Se presentaron frente a la puerta, con mantas y bocadillos, el domingo a las 12 de la noche, y permanecieron allí, hasta ayer, lunes a las 17.30 de la tarde. No cabe decir, que fueron los primeros de una cola que ya a las 17.30, daba la vuelta a la iglesia, y consiguieron el día que querían, el 20 de junio del 2009.
Otro caso es de Rosa Calderón, que hace el relevo a su hija Laura, que ha elegido el día de Santiago, el 25 de Julio, para celebrar su boda. “Y ya tiene hasta el restaurante cerrado para esa fecha” por lo que no cabe otra fecha.
La edad ideal para casarse.
¿Crees que hay una edad ideal o eres de los románticos que piensa que con la persona adecuada, cualquier momento es bueno?. Está claro que hoy las parejas cada vez se casan más mayores. Y ya es muy normal ver novias que superan los 35 años, y novios con más de 40. Y si esto es ahora una realidad, y casi una necesidad por las condiciones actuales de la sociedad, parece que no coincide con los deseos de la mayoría.
Según una encuesta realizada por Match.com desvela que la mayoría, si que piensan que hay una edad perfecta para casarse. Los 30.
Esto es lo que revela un estudio realizado entre 12000 personas. Un 41 %, optó por los 30 años como la edad ideal. Un 39% eligieron la respuesta “cuando encuentres a la persona adecuada”, seguida de un 15% que dijo que los veinte eran el mejor momento y un 5% que dijo que los “cuarenta o más”.
De esto se pueden sacar dos conclusiones: 1- que la edad si que importa. Y 2º que la gente se está volviendo cada vez más práctica en el amor.
Las razones que la mayoría da para justificar su respuesta es que a los veinte, todavía se es demasiado impulsivo e idealista, y no se está maduro para poder afrontar los problemas del matrimonio.
En cambio los cuarenta, se descartan, por que se considera una edad muy tardía para tener el primer hijo. En cambio los 30, es la edad perfecta por la madurez mental (se piensa a partes iguales con la cabeza y con el corazón) y la estabilidad laboral.
vía: estilo.es.msn.com
Unicef “Una boda forzada en Afganistán”
Hoy nuestro primer post, es una llamada de atención a temas tan graves e importantes, como los matrimonios infantiles “forzados”.
Con esto, queremos demostrar nuestro apoyo a todas las personas que trabajan en este mundo, por y para ayudar a los demás.
Si bien comentamos una noticia sobre bodas, por desgracia esta no tiene un tinte alegre ni festivo. Sino que refleja el drama que sufren miles de niñas cada día por todo el mundo.
Sabemos que nuestra contribución es mínima, pero creemos que ayudar a la difusión de estas noticias, merece la pena. Un grano de arena solo no hace nada, pero muchos pueden crear una montaña.
UNICEF- Agencia de Naciones Unidas para la Infancia, que tiene como objetivo garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños, ha otorgado el primer premio de fotografía a “Una boda forzada en Afganistán”
Esta muestra la desgracia de una niña afgana de tan solo 11 años, sentada junto a su marido, de 40.
Con esta instantánea, la fotógrafa y autora de la misma Stephanie Sinclair, quería denunciar esta práctica “mundial” y “terrible” pero que por desgracia es muy habitual, en territorios como Afganistán, Etiopía y Nepal.
En la mayoría de los casos, estos matrimonios son acuerdos realizados entre el padre y el futuro esposo, que podrían clasificarse de “compra-venta”. Y es por este motivo, por lo que la mayoría conllevan trabajos forzados, esclavitud, prostitución y violencia contra las niñas.
En el caso de Ghulam, la falta de recursos llevó su familia a la decisión de venderla, por encima de la vergüenza o el dolor.
Por eso, la mayoría de las familias buscan una justificación para estos matrimonios, con razones como que “son un medio de proporcionar a sus hijas una tutela masculina, para protegerlas contra las agresiones sexuales, para evitar embarazos sin estar casadas, un medio de alargar sus años de fecundidad o de asegurar su obediencia en el hogar del marido”.
Pero lo que realmente no quieren ver, es que estos matrimonios, llevarán a sus hijas a mantener relaciones sexuales forzadas, a tener embarazos prematuros que sus jóvenes cuerpos en muchos casos no pueden soportar, o a contraer infecciones de transmisión sexual como el SIDA
Científicamente se sabe que le cuerpo de la mujer necesita un tiempo de preparación, para poder soportar un embarazo que no conlleve riesgo para la madre y el bebe. Aún así, cada año 14 millones de adolescentes de entre 15 a 19 años dan a luz.
El matrimonio de niñas es más frecuente en África subsahariana y en Asia meridional. Así, en el Níger, el 77% de las mujeres entre 20 y 24 años se casaron antes de cumplir los 18. Y en Bangladesh, la tasa era del 65%.
DERECHOS HUMANOS
El derecho a elegir y aceptar libremente el matrimonio está reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), que admite que el consentimiento no puede ser “libre y completo” cuando una de las partes involucradas no es lo suficientemente madura como para tomar una decisión con conocimiento de causa sobre su pareja. La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979) estipula que el compromiso matrimonial y el casamiento de un niño o niña no tendrán efectos jurídicos y que se deben tomar todar las medidas necesarias, incluidas las legislativas, para especificar una edad mínima de matrimonio. La edad recomendada por el comité sobre la eliminación de discriminación contra la mujer es de 18 años
vía: xornal.es
vía: unicef.es
Certificado médico para bodas en Francia
Para que nos diga que nosotros somos raros. Pues mira que ellos….!
Sabíais que hasta este año, las parejas francesas que quisieran contraer matrimonio, tenía que presentar un certificado médico.
Pues si.
Esta exigencia ha sido ya abolida después de estar vigente seis décadas por considerarla obsoleta.
ONG que organiza bodas colectivas en Egipto
La ideas es por lo menos sorprendente. Esta es la iniciativa que la asociación ‘Asociación Islámica de la Generosidad’ ha iniciado, para intentar resolver una gran problema. El gran aumento de solteros y solteras, que asciendo a más de 27 millones, por la falta de recursos y medios de las familias.
Los organizadores pagan el transporte, el traje, las joyas y financian incluso las muebles y electrodomésticos, a los novios, lo que facilita mucho que las parejas decidan a casarse.
La ceremonias se celebran en estadios enteros que se alquilan por 300 parejas y donde se reumen hasta cinco mil invitados, para la fiesta colectiva.
Pero no es todo tan bonito, ya que este tipo de casamiento, que data de épocas preislámicas, consiste en la unión de dos personas sin documento alguno y con la presencia de dos testigos, y en muchos casos encubren casos flagrantes de prostitución.
Los matrimonios ‘orfi’ acaban con frecuencia con maridos huidos, mujeres embarazadas y niños abandonados. Nadie garantiza que una de estas bodas colectivas no acabe igual, pero aquí por lo menos la boda se hace “como Dios manda”.

via: elmundo.es








