Lecturas de Bodas: Aleluyas.

Los Aleluyas forman parte de los Salmos. La palabra ALELUYA es una palabra hebrea que significa literalmente canten o alaben ustedes a Jehova (YAHWEH en Hebreo. El nombre de Dios en el idioma Hebreo)
Estos son algunos de los Aleluyas ellos que podeis utilizar para vuestra boda:
Aleluya Jn 4, 7b
R/ Aleluya, aleluya.
Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
R/ Aleluya, aleluya.
Aleluya Cf. 1 Jn 4, 8b y 11
R/ Aleluya, aleluya.
Dios es amor; amémonos unos a otros como Dios nos amó.
R/ Aleluya, aleluya.
Aleluya 1 Jn 4, 12
R/ Aleluya, aleluya.
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
R/ Aleluya, aleluya.
Aleluya 1 Jn 4, 16
R/ Aleluya, aleluya.
Quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en el.
R/ Aleluya, aleluya.
Aleluya Jn 14, 18
R/ Aleluya, aleluya
No os dejare desamparados;
dice el Senñor, me voy, pero volveré y os llenaré de gozo.
R/ Aleluya, aleluya
Aleluya Cfr. Jn 6, 40
R/ Aleluya, aleluya
El que cree en el Hijo tiene Vida eterna y Yo lo resucitaré en el último día», dice el Señor. Aleluya.
R/ Aleluya, aleluya
Aleluya Jn 3,16.
R/ Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
R/ Aleluya, aleluya.
Aleluya Jn 13,34.
R/ Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor; que se amen los unos a los otros como yo los he amado.
R/ Aleluya, aleluya.
vía: bodaestilo.com
Lecturas de Boda: Salmo Responsorial 111
Nos han llegado alguna preguntas y dudas sobre el tema de las lecturas para la boda. Por eso vamos a ir explicando cada paso, y dadon versiones de lecturas que podreis utilizar para vuestras bodas.
Hoy queremos aclarar la parte de los salmos.
Los Salmos responsoriales se suelen leer después de la primera.
Se trata de una especie de conversación que tienes el sacerdote con su fieles, en el que el va leyendo unos versos, ya los fieles van respondiendo con una alabanza, lo que el dice.
Hoy os dejamos el Salmo 111, y día a día, os iremos dejando más, que serán los más conocidos y usados para este momento.
Donde veis una R. Significa que debéis repetir la primera frase.
Salmo Responsorial 111.
Cura dice…Salmista: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Fieles responden….Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Salmista: Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita.
Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Salmista: En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Salmista: Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo; no temerá las malas noticias.
Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Salmista: Su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos.
Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
Salmista: Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad.
Respuesta: Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor.
vía: bodaestilo.com
Otras lecturas de Bodas.
Las lecturas que aquí os dejo, son complementarias, para el momento del final de Homilía y del final de Comunión. No son obligatorias, así como tampoco se pueden hacer siempre ya que el sacerdote debe de dar su consentimiento. Estas, normalmente son leídas por uno de los padres de os novios, o por algún familiar muy cercano.
Las hemos encontrado en guiaservicios.com.
RELATO PARA LEER AL FINAL DE LA HOMILÍA
Una pareja de jóvenes que acostumbraban a buscar sus arrullos en las soledades de un jardín, fueron a pedir consejo al jardinero por considerarle hombre bueno y sabio y le dijeron:
Muy pronto vamos a unir nuestras vidas en matrimonio, y te agradeceríamos que nos dijeses cómo debernos cuidar nuestro amor para que no se marchite con el tiempo.
No hay nadie sabio y bueno -respondió el jardinero con una sonrisa-, pero, ya que me pedís consejo, os diré lo que la Vida tuvo a bien mostrarme, a veces con golpes duros, a veces con una caricia.
E invitándoles a sentarse en el césped les dijo:
Ved que vuestro amor no sea como el del muérdago hacia el roble, que hunde las raíces en su tronco para chupar su savia y su fuerza. Que no sea como el de la aliaga con el retoño de pino, que crece y lo envuelve hasta asfixiarlo entre sus espinas.
Buscad, más bien, que vuestro amor sea como el de los árboles. Cada uno abrazando la tierra con sus propias raíces, elevándose al sol de la mañana con los brazos extendidos al cielo, dando gracias por cada nuevo amanecer.
Y llevad cuidado en asentar vuestras raíces a suficiente distancia, no sea que la fuerza de las ramas de uno haga huir a las ramas del otro torciendo su tronco e impidiéndole buscar las nubes.
Velad, pues, por mantener en cada momento la distancia Justa, para que la tierra humedezca sobradamente vuestras raíces y el viento pueda limpiar de hojas secas vuestras ramas. Para que podáis hacer una copa amplia y robusta que dé sombra al caminante y nido a los pájaros del cielo.
Y así, cuando crezcáis y hayáis esparcido vuestras semillas al viento, las puntas de vuestras ramas se tocarán en las alturas, para que bailéis con regocijo al son de la Danza de la Vida.
Grian.
ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
No dejéis nunca de creer que Dios ha puesto en vosotros el amor;
que creáis en la vida y en la solidaridad.
que creáis en el amor, el beso y la caricia.
que creáis en el diálogo que sugiere y escucha.
que creáis en el construir el “nosotros” cada día.
que, en una palabra, creáis en Dios, Señor de la felicidad.
Que Dios os bendiga y os proteja siempre.
Que vuestros deseos se hagan realidad.
Que ayudéis siempre a los demás.
y dejéis que los demás os ayuden.
Que construyáis una escalera hasta las
estrellas y, las subáis peldaño a peldaño.
Que vuestras manos estén siempre ocupadas.
Que vuestros pies estén siempre dispuestos.
Que vuestros corazones están siempre alegres.
Que vuestra canción sea siempre cantada.
Que permanezcáis por siempre jóvenes, jóvenes.
Segunda Lectura para Bodas
Siguiendo con el tema de las lecturas, que ya vemos que han interesado, en este nuevo post, os dejamos las que se suelen leer con más frecuencias, como segundas lecturas en las ceremonias.
Han sido sacadas de parroquiasanjosemaria.org, donde encontrareis muchas más.
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintos: 12, 31-13, 8a
Hermanos: Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los, secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montan-as; sino tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume, ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca.
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses: 3, 12-17
Hermanos: Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y celebrad la Acción de Gracias: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.
Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan: 4, 7-12
Queridos hermanos: Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos: 12, 1-2. 9-18
Hermanos: Os exhorto, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Que vuestra caridad no sea una farsa: aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo. En la actividad, no seáis descuidados, en el espíritu manteneos ardientes. Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde. No presumáis de listos. No devolváis a nadie mal por mal. Procurad la buena reputación entre la gente. En cuanto sea posible, por vuestra parte, estad en paz con todo el mundo.
Liturgia del Matrimonio
El momento de la entrada en la iglesia, y toda la ceremonia religiosa, es la parte más emocionante, y porqu no decirlo, de más nervios.
Es el comienzo de la celebración del gran día, y nunca se sabe como saldrá todo. Los nervios pueden jugar malas pasadas, y más, si tienes que leer o hablar.
Muchas novias y novios, no pueden reprimir el llanto, o romper a reír, al tener que leer sus frases. Por eso, lo mejor es llevarlo preparado, y leer la liturgia del sacramento por lo menos, dos veces antes de la boda, para que por lo menos, sepáis que debéis hacer en cada momento.
Como guía he encontrado en la página es.catholic.net, una pequeña guía muy completa, con diferentes opciones para cada momento, que los novios pueden elegir según os guste.
Liturgia del SACRAMENTO.
Monición.
Introducción al Interrogatorio:
Opción 1:
# Habéis venido aquí, N. y N., para que Dios garantice con su gracia vuestro amor, ante el Pueblo de Dios aquí congregado y presidido por su ministro.
Un día fuisteis consagrados en el bautismo; hoy, con un nuevo sacramento, Cristo va a bendecir vuestro amor, y os enriquecerá y dará fuerza, para que seáis fieles a este camino de amor mutuo y podáis cumplir con vuestra misión de casados. Por tanto, ante esta asamblea, os pregunto sobre vuestra intención:
Opción 2:
# Queridos N. y N. Habéis venido para que el Señor consagre vuestro amor, ante la comunidad aquí reunida, ante la Iglesia.
Jesucristo bendice hoy con toda su fuerza vuestro amor; él es el primer testigo del compromiso que deseáis contraer.
Él, por el bautismo os hizo miembros de la familia de Dios. Ahora, por el sacramento del matrimonio, os fortalecerá y os acompañará a lo largo de toda vuestra vida. Es un compromiso que ahora expresaréis ante todos nosotros:
Interrogatorio o Escrutinio.
Opción 1
# -N. y N., ¿venís a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?
* Sí, venimos libremente.
– ¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente, siguiendo el modo de vida propio del matrimonio, durante toda la vida?
* Sí, estamos decididos.
– ¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
* Sí, estamos dispuestos.
Opción 2
# – N. y N., ¿venís a casaros con entera libertad?
* Sí.
– ¿Os comprometéis a quereros y guardaros fidelidad durante toda la vida?
*Sí.
– ¿Estáis dispuestos a recibir con amor a los hijos que tengáis, y a educarlos en la fe de Cristo?
* Sí.
Consentimiento
Introducción al consentimiento
Opción 1
# Así, pues, ya que queréis contraer santo matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia.
Opción 2
# Ahora, pues, ya que queréis uniros en la alianza del matrimonio, daos la mano derecha y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y ante su Iglesia.
Consentimiento
Opción 1
# Esposo: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
Esposa: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad,
en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
Opción 2
# Esposo: N., ¿quieres ser mi mujer?
Esposa: Sí, quiero.
Esposa: N., ¿quieres ser mi marido?
Esposo: Sí, quiero.
Esposo: N., yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
Esposa: N., yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
Opción 3
# Celebrante: N., ¿quieres a N. por tu esposo y marido?
Esposa: Sí, lo quiero.
Celebrante:¿Te entregas por su esposa y mujer?
Esposa: Sí, me entrego.
Celebrante: ¿Le recibes por tu esposo y marido?
Esposa: Sí, lo recibo.
Celebrante: N., ¿quieres a N. por tu esposa y mujer?
Esposo: Sí, la quiero.
Celebrante:¿Te entregas por su esposo y marido?
Esposo: Sí, me entrego.
Celebrante:¿La recibes por tu esposa y mujer?
Esposo: Sí, la recibo.
Opción 4
# Celebrante: N., ¿quieres recibir a N., como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?
Esposo: Sí, quiero.
Celebrante: N., ¿quieres recibir a N. como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarle y respetarle todos los días de tu vida?
Esposa: Sí, quiero.
Aclamación.
Puede cantarse, por ejemplo:
# A Dios den gracias los pueblos;
alaben los pueblos a Dios. (bis)
# Te damos gracias, Señor, de todo corazón.
Te damos gracias, Señor, cantamos para Ti.
# Que el Señor nos construya la casa, que el Señor nos guarde la ciudad, que nos llene de su riqueza, que nos guarde siempre del mal.
# Bendigamos al Señor. Demos gracias a Dios (Ritual)
Bendición y entrega de los anillos
Bendición de anillos
# El Señor bendiga estos anillos que vais a entregaros el uno al otro en señal de amor y de fidelidad.
# Bendice y santifica, Señor, el amor de N. y N., y que estos anillos, signo de fidelidad, les recuerden su promesa de amor
Imposición de anillos
Esposo: N., recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Esposa: N., recibe esta alianza, en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Entrega de las Arras
Sacerdote: Bendice, Señor, estas arras,
que N. y N. se entregan, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.
Esposo: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.
Esposa: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.
(Al terminar la entrega de las arras se puede cantar un canto de alabanza).
Boda Religiosa: 2ª Lectura
Siguiendo con el tema de las lecturas en la ceremonia religiosa, aquí os dejamos cuatro más, que normalmente se leen como segunda lectura.
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 12,31- 13,8
Hermanos: aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos.
Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que bronce que resuena o platillos que aturden. Aunque tuviera el don de profecía, penetrara todos los misterios, poseyera toda la ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor e servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es mal educado ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.
El amor no pasará jamás.
PALABRA DE DIOS
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES 3,12-17
Hermanos:
Puesto que son elegidos de Dios, santos y objetos de su amor, revístanse de un corazón compasivo, magnánimo, humilde, afable y paciente. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro. Como el Señor los ha perdonado, perdonen también ustedes. Y sobre todas estas virtudes, pongan la caridad que es vínculo de perfecta unión.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos. Que la Palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Ilústrense y exhórtense mutuamente, con toda sabiduría. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales y que, cuanto digan o hagan, sea en el nombre del Señor Jesús, dando por su medio gracias a Dios Padre.
PALABRA DE DIOS
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APOSTOL SAN JUAN 4,7-12
Hermanos míos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor entre nosotros es perfecto.
PALABRA DE DIOS
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 2, 1-2. 9 -18
Hermanos: los exhorto, por la misericordia de Dios, a que presenten sus cuerpos como ofrenda viva, santa, agradable a Dios; tal es su culto espiritual. No se dejen modelar por este mundo, sino transfórmense internamente renovando su mentalidad, para que sepan discernir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.Que su caridad no sea falsa; aborrezcan lo malo y practiquen lo bueno. Como hermanos, sean cariñosos unos con otros, estimando a los demás como a uno mismo.
En las actividades no sean descuidados; en el espíritu manténganse ardientes. Sirvan constantemente al Señor. Que la esperanza los mantenga alegres. Estén firmes en la tribulación, sean asiduos en la oración.
Contribuyan en las necesidades del pueblo de Dios y practiquen la hospitalidad. Bendigan a los que los persiguen; Bendíganlos y no los maldigan. Con los que ríen estén alegres, lloren con los que lloran. Traten por igual a todos los demás; no tengan pretensiones, sino pónganse al nivel de la gente humilde y no presuman de listos.
No devuelvan a nadie mal por mal. Procuren la buena reputación entre la gente. En cuanto sea posible, por su parte, estén en paz con todo el mundo.
Palabra de Dios.
Boda Religiosa: 1ª Lectura
Para muchos de vosotros, que estáis a las puertas de el gran día, es el momento de decidir las lecturas que se leerán en la boda. Unas semanas antes, cuando os reunáis con el párroco, tendréis que decidirlo, y con el fin de que lleguéis con las ideas más claras, os vamos a ir dejando las lecturas que más se leen.
“El hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá con su mujer, y serán los dos uno solo. De manera que ya no son dos sino uno sólo. Pues bien, lo que Dios ha unido no lo separe el hombre”.
Mt. 19:5,6
Durante toda la ceremonia se leen dos lecturas, un salmo responsorial, y las oraciones de los fieles.
Cuatro modelos para LA PRIMERA LECTURA:
1- LECTURA DEL LIBRO DEL GENESIS 1,26-28.31a
Dijo Dios:
“Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra.
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó”.
Y los bendijo Dios y les dijo:
“Crezcan, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra”.
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.
PALABRA DE DIOS
2- LECTURA DEL LIBRO DEL GENESIS 2,18-24
Dijo el Señor Dios: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude”. Entonces el Señor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y los llevó ante Adán, para que les pusiera nombres y así, todo ser viviente tuviera el nombre puesto por Adán.
Así pues, Adán les puso nombres a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no hubo ninguno como Adán, para ayudarlo.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacó una costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y éste exclamó:
“Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada mujer o hembra, porque ha sido formada del hombre”.
Por eso el hombre abandona a su padre y a su madre, y se une a su mujer y los dos se hacen una sola cosa.
PALABRA DE DIOS
3- LECTURA DEL LIBRO DE TOBÍAS 8,5-10
La noche de su boda, Tobías dijo a Sara: “Somos descendientes de un pueblo de santos, y no podemos unirnos como los paganos, que no conocen a Dios”.
Se levantaron los dos y, juntos, se pusieron a orar con fervor. Pidieron a Dios su protección.
Tobías dijo: “Señor, Dios de nuestros padres, que te bendigan el cielo y la tierra, el mar, las fuentes, los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como compañera. Ahora, Señor, tú lo sabes: si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre para siempre”.
Y Sara, por su parte, dijo: “Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión de nosotros. Que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez”.
PALABRA DE DIOS
4- LECTURA DEL LIBRO DEL CANTAR DE LOS CANTARES 2,8-10.14.16; 8,6-7a
Aquí viene mi amado saltando por los montes, retozando por las colinas. Mi amado es como una gacela, es como un venadito, que se detiene detrás de nuestra tapia, espía por las ventanas y mira a través del enrejado. Mi amado me habla así:
“Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven. Paloma mía, que anidas en las hendiduras de las rocas, en las grietas de las peñas escarpadas, déjame ver tu rostro y hazme oír tu voz, porque tu voz es dulce y tu rostro encantador”.
Mi amado es para mí y yo soy para él. Ponme como sello sobre tu corazón, como un sello en tu brazo. Porque el amor es más fuerte que la muerte; el celo, obstinado como el infierno. Sus saetas son saetas de fuego. Las grandes aguas no pueden apagar el amor ni los ríos pueden arrastrarlo.
PALABRA DE DIOS
Lecturas para la boda.
Es tradición que durante las ceremonias, ya sean religiosas o civiles, los novios, testigo, amigos, o familiares, salgan al atril, a leer unas palabras.
Normalmente se corresponden a versículos de la Biblia, o a poemas de famosos escritores, pero muchas veces son ellos mismos los que redactan las palabras, con un sentido más significativo y emocional.
Pero si no soy de los que tenéis facilidad de palabra, y necesitáis ayuda para buscar algo apropiado, que leer el día de la boda, desde BodaClick nos proponen las lecturas bíblicas y poemas más utilizados.
Recordar que las lecturas bíblicas están reservadas a las ceremonias religiosas, donde también se pueden leer poemas, y cartas personales.
Bodas Religiosas- Lecturas Biblicas
Lectura del Cantar de los Cantares (Ct 2,8-10.14.16a;8,6-7ª)
La voz de mi Amado. Mirad: ya viene, saltando por los montes, brincando por las colinas; mi Amado es una gacela, es como un cervatillo. Mirad: se ha parado detrás de mi tapia; atisba por las ventanas, observa por las rejas.
Mi Amado me habla así: «Levántate, Amada mía, hermosa mía, ven a mi. Paloma mía que anidas en los huecos de la pena, en las grietas del barranco, déjame con tu figura». Mi amado es para mi y yo para él. Ponme como sello sobre tu corazón como un sello en tu brazo. Porque el amor es fuerte como la muerte; el celo, obstinado como el infierno. Sus saetas son saetas de fuego. Las grandes aguas no pueden apagar el amor ni los ríos arrastrarlo.
No es bueno que el hombre esté solo (Génesis 2,18-24)
El Señor Dios se dijo: “No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude”.
Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera.
Así el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no se encontraba ninguno como él que le ayudase. Entonces el Señor Dios dejó caer sobre Adán un letargo; y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre haciendo una mujer. Y se la presentó al hombre.
Y el hombre dijo: “¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será mujer, porque ha nacido del hombre”.
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.
Plegaria de boda, de Robert Louis Stevenson
Señor, contempla la familia que aquí se arma.
Te damos gracias por este lugar en el cual residimos,
por el amor que nos ha unido,
por la paz dada a nosotros este día,
por la esperanza con la cual esperamos el mañana,
por la salud, el trabajo, la comida,
y los brillantes cielos que hacen nuestras vidas deliciosas;
por nuestros amigos en todas partes de la tierra.
Amén
Amor
Dios creó al hombre y a la mujer para vivir juntos, en la alegría y en la tristeza, en la abundancia y en la pobreza. Y así viviremos tú y yo bajo un mismo techo, contemplando jubilosos la alborada, porque a pesar de la adversidad, sonreiremos a Dios, agradecidos, por sembrar en nuestras vidas la semilla del amor.
Tu sonrisa será siempre el mejor de los regalos en esta difícil empresa que iniciamos, y tomados de la mano iremos por ese largo camino de la vida, construyendo cada día un mañana para nuestros hijos y para nuestro amor.
Bodas Civiles- Poema.
Cuando por fin se encuentran dos almas, de Victor Hugo
Cuando por fin se encuentran dos almas,
Que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,
Cuando advierten que son parejas,
Que se comprenden y corresponden,
En una palabra, que son semejantes,
surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,
una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.
Esa unión es amor,
amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,
amor que es una religión,
Que deifica al ser amado cuya vida emana
Del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios
Más grandes son los gozos más dulces.
Amar es querer la felicidad del otro, de Martin Gray
El amor jamás es acoso, es alegría, libertad, fuerza.
Y es el amor el que mata la angustia.
Allí donde falta el amor, nace el miedo y el aburrimiento.
El amor es arrebato, el amor es entusiasmo, el amor es riesgo.
No aman y no son amados, aquellos que quieren ocultar ó esconder sus sentimientos.
El amor es generosidad, el amor es entrega, el amor es intercambio.
Quien da mucho, recibe mucho a fin de cuentas
Porque nosotros poseemos aquello que damos.
Amar no es dañar al otro, dominarlo, sino acompañarlo en su camino y ayudarlo.
Saber aceptar al otro tal como es
Alegrarse de la felicidad que logre.
Amarlo en su totalidad, porque él es lealtad y belleza, defectos y cualidades. He aquí las condiciones del amor.
Porque el amor existe en virtud de la indulgencia, del perdón y del respeto al otro.
20 poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda
Poema 12
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

